Gestión Inteligente de Residuos

Cada año en el mundo se generan varios miles de millones de toneladas de residuos sólidos, cerca de 1kg por persona al día, con previsiones de que aumente en torno a un 70% hasta 2050. Ante esta perspectiva, se hace cada vez más importante llevar a cabo una adecuada gestión de residuos, especialmente en las grandes ciudades.

Dentro del ciclo de vida completo de la gestión de los residuos urbanos, una etapa importante es su recogida y traslado a las plantas de tratamiento. Los sistemas tradicionales de recogida establecen una planificación fija que, por un lado, lo hace poco eficiente con viajes innecesarios a contenedores con niveles bajos de llenado y, por otro, puede tardar en atender aquellos contenedores que por cualquier circunstancia están desbordados antes de lo previsto.

De la mano de La Transformación Digital, podemos conseguir la optimización de la gestión de los residuos adoptando sistemas inteligentes, lo que contribuye a convertir una ciudad en una Smart City.

Mediante sensores IoT colocados en los contenedores, es posible conocer en todo momento el nivel de llenado de los mismos, lo que permite una recogida selectiva. Estos sensores, además de su función principal, son capaces de detectar situaciones anómalas y enviar alertas ante, por ejemplo, elevadas temperaturas o cambio sustancial de la ubicación.

Una vez que disponemos de manera remota y centralizada de la información de cada contenedor, mediante un sistema de planificación de rutas, podemos conseguir que éstas sean dinámicas, obviando aquellos contenedores cuyo nivel de llenado no justifica su recogida. Esto tiene especial relevancia en localidades con gran dispersión de su población, con mayores distancias entre contenedores. Esto optimiza la utilización de los vehículos de recogida, reduciendo los tiempos invertidos y los costes incurridos.

Con toda la información recogida a lo largo de todo el tiempo de funcionamiento y aplicando técnicas de Big Data, podemos comprender las dinámicas de comportamiento de los residuos y facilitar la toma de decisiones basadas en datos. Esto nos permite establecer patrones (por ejemplo, estacionales) y realizar estimaciones fiables de manera predictiva.

Yendo más allá, podemos anticipar que en un futuro no muy lejano en el que el vehículo autónomo será algo cotidiano, contaremos con sistemas M2M que permitirán cubrir el ciclo completo sin intervención humana.

Como conclusión, los Sistemas Inteligentes de Gestión de Residuos aportan:

  • Mejora de la calidad de vida de los ciudadanos al propiciar una reducción de las emisiones de gases y la contaminación acústica.
  • Planificación inteligente de la recogida de la basura.
  • Mejora de la eficiencia del negocio (reducción del costo operacional de la recogida de basura)
  • Detección de anomalías y problemas de seguridad