Meta ha jugado con fuego y se ha quemado al querer entrenar una IA con datos de usuarios europeos.
- El gigante estadounidense de las redes sociales se ha visto obligado a dar marcha atrás.
- Pero se trata de una medida temporal que responde a la presión de los reguladores.
Meta ha jugado con fuego y se ha quemado. Todo esto ha ocurrido en el momento en el que Meta ha querido entrenar una IA con datos de usuarios europeos, pero los reguladores se lo han impedido.
Meta por ahora no utilizará el contenido público de los usuarios de Facebook e Instagram de La Unión Europea (UE) y el Reino Unido para entrenar modelos de inteligencia artificial (IA). Se trata de una medida de carácter temporal que emerge de la tecnológica estadounidense en respuesta a la presión de varios reguladores europeos.
La noticia salta a los medios de comunicación días después de que la Comisión de Protección de Datos de Irlanda (DPC) solicitara la suspensión de la controvertida iniciativa de Meta en nombre de varias autoridades de protección de datos del bloque. La Oficina del Comisionado de Información (ICO) del Reino Unido también había manifestado su preocupación.
Meta ha tenido que buscar una solución y cambiar su plan.
Los dirigidos por Mark Zuckerberg han publicado oficialmente un comunicado este viernes alegando que están “decepcionados” con la petición de la DPC. En este sentido han señalado, además, que el presente escenario es “un paso atrás para la innovación europea y la competencia en el desarrollo de la IA”.
Estaba previsto que el gigante de las redes sociales comenzara a utilizar archivos adjuntos, actualizaciones de estado, imágenes, comentarios e interacciones públicas de los usuarios de Facebook e Instagram a partir del 26 de junio para así poder entrenar a sus modelos de IA. Ya se ha podido comprobar que ahora esto se encuentra suspendido hasta nuevo aviso.
¿Cómo va a afectar a la IA? ¿Y al marco legal?
Cabe señalar que Meta está convencida de que este tipo de actividades cumplen con la normativa vigente, específicamente con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). Según la compañía, se basan en los “intereses legítimos” que también han utilizado otros actores de la industria para entrenar sus modelos de IA.
Meta dice que necesita los datos de los usuarios europeos para que sus modelos de IA puedan reflejar “los diversos idiomas, la geografía y las referencias culturales de las personas en Europa”. Por el momento toca esperar para saber cuál será el siguiente movimiento de los reguladores en esta batalla por los datos de los usuarios.
En cualquier caso, si la compañía estadounidense resulta victoriosa en la UE y consigue eludir los obstáculos que ha encontrado por el camino, los usuarios todavía deberían tener una alternativa: realizar una serie de ajustes en sus perfiles para evitar que sus datos sean utilizados para entrenar modelos de inteligencia artificial.